Se levantaba temprano y caminaba hasta la parada del colectivo, en la Banda del Río Salí. No importaba la línea ni el recorrido, ya que su único destino era la caja recaudadora del chofer.
Dos ómnibus fueron el blanco del accionar de un hombre, de 35 años, el jueves a la mañana. Ese día, su actividad comenzó a las 9.20. Salió de zapatillas negras, pantalón largo celeste y una campera roja con vivos negros.
Primero se paró en la intersección de la ruta 9 y Sargento Cabral y le hizo señas a un coche de la línea 102. Subió, y cuando se encontró frente a frente con el conductor, extrajo un machete de entre sus ropas, lo amenazó y le exigió que le entregara la recaudación. Una vez que tuvo el dinero en sus manos, se bajó por la misma puerta y huyó corriendo, según denunció más tarde Alberto Pascual Sandoval, quien en ese momento guiaba el colectivo de la empresa "El Corcel".
Pero el botín no le pareció demasiado jugoso y, como todo había salido bien, decidió ir por más. La siguiente parada elegida por el individuo fue la de avenida Juan B. Terán al 300. No pasaron muchos minutos hasta que apareció un ómnibus de la firma "El Bandeño". Con la misma modalidad, lo detuvo simulando ser un simple pasajero. Ascendió, amedrentó al chofer con el machete que escondía debajo de la campera y se llevó los únicos $ 40 que hasta esa hora había recaudado el colectivo.
Sobre una tapia
Eran las 9.40 cuando los agentes Jorge Luis Puchinque, Martín Eduardo Leguizamón, Juan Ramón Pérez y Mario Ruiz de la Patrulla Motorizada realizaban el recorrido de rutina por la ciudad. Cuando pasaron por la esquina donde el hombre del machete acababa de cometer el atraco, las personas que se habían agrupado en la calle comenzaron a gritar y alertar a los policías acerca de lo sucedido.
El último chofer asaltado, Luis Eduardo Alderetes, le contó a los uniformados que un individuo de tez trigueña, alto y robusto acababa de huir con la recaudación, previo amenazarlo de muerte.
Con la descripción aportada, los agentes emprendieron la búsqueda del asaltante. A pocos metros, vecinos advirtieron que una persona desconocida en la zona intentaba trepar una tapia en la esquina de Mario Bravo y Bolívar. Inmediatamente los cuatro policías se trasladaron en sus motocicletas a ese lugar y lograron aprehender al individuo.
Ya en la sede policial, identificaron al hombre, quien efectivamente no pertenecía a la ciudad, ya que su domicilio se encuentra en el barrio San Ramón de Alderetes.
Cuando lo requisaron, le encontraron una bolsa con $ 227, además del machete con el que anteriormente había amenazado a ambos choferes.
Luego intervino la Fiscalía de la IV Nominación, que avaló la aprehensión y ordenó que el individuo se presentara a declarar ese mismo día, a las 11.30.
El operativo estuvo dirigido por el oficial principal Ángel Alberto Medina y supervisado por el jefe de la Unidad Regional Este, comisario general José Eduardo Díaz.